Cirugía

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La cirugía es el tratamiento más antiguo, y con frecuencia la primera opción para muchos casos de cáncer. Alrededor del 60% de las personas con cáncer se someten a cirugía. Si el cáncer está localizado en una zona puede utilizarse la cirugía para extirparlo junto con el tejido circundante que pudiera contener células cancerosas.

Algunas veces es difícil determinar cuánta cirugía será necesaria hasta que el cirujano ve la extensión del cáncer durante la operación. El éxito de la cirugía depende de si el tumor se ha extendido o no a otras áreas. Aproximadamente el 30% de todas las personas con cáncer se curan con cirugía únicamente.

Dependiendo del objetivo de la cirugía oncológica, hay varias modalidades: preventiva, diagnóstica, clasificadora, radical o curativa, paliativa, de recidivas, de metástasis y de urgencia. Otros tratamientos como la radioterapia y la quimioterapia pueden ser utilizados junto con la cirugía, y pueden ser administrados antes o después de la cirugía, dependiendo de cada caso en particular.

Contenido

Cirugía curativa

La cirugía es una terapia que depende fundamentalmente de la localización regional, es decir, si se ha comprobado clínicamente que el tumor está diseminado, no es curable por este método. Sin embargo, se investiga actualmente si la quimioterapia coadyuvante puede curar focos microscópicos diseminados que persistan tras cirugía.

La intervención quirúrgica oncológica se compone de dos partes:

  • Resección del tumor primario y órganos o tejidos adyacentes afectados.
  • Extirpación de los ganglios de la misma zona, si está indicado.

El criterio sobre la cantidad de tejido a extirpar varía según el tipo de tumor; mientras los sarcomas tienden a diseminarse por los músculos obligando a extirpar grupos musculares completos, algunos carcinomas de piel necesitan únicamente de 1 a 2 mm de margen.

Debido a que el cáncer de piel se disemina habitualmente a los ganglios linfáticos cercanos, antes que a otros órganos más distantes, aquéllos deben extirparse siempre que exista una posibilidad de que hayan sido afectados. Este tipo de intervención, conocida como linfadenectomía , apenas produce estado mórbido en cánceres gástricos, aunque existe controversia en otros tipos como tumores cerebrales, cáncer de cuello o melanomas.

Cirugía preventiva

Las lesiones precancerosas denominadas in situ como piel, boca, cuello del útero, etc., no responden bien a radioterapia, por lo que suelen extirparse incluso preventivamente.

En particular, suele estar indicada en los casos siguientes:

  • Riesgo genético-familiar: en algunas mujeres, hijas de madres que han sufrido cáncer de mama, puede estar indicada una mastectomía bajo la piel, con cirugía plástica posterior. Además, existe evidencia de que los pólipos en el colon producen siempre cáncer de colon, por lo que deben ser extirpados con carácter preventivo.
  • Tratamiento de lesiones precancerosas: como algunas lesiones en la faringe y laringe, y los pólipos vellosos de la zona colorrectal.
  • Incidencia de cáncer en procesos benignos: en algunos procesos que normalmente son benignos en las mamas, está creciendo la incidencia de cáncer.
  • Neoplasia múltiple: en los cánceres colorrectales suele haber más tumores aparte del principal, por lo que es conveniente estudiar toda la mucosa.
  • Riesgos fisiopatológicos de algunas cirugías: la cirugía oncológica preventiva está indicada en lugar de algunas técnicas quirúrgicas, como la extirpación parcial de estómago y yeyuno .

Cirugía diagnóstica

Es indudable que el diagnóstico de un cáncer ha de basarse obligatoriamente en el estudio histológico y patológico de tejido procedente del tumor. En definitiva, esto es una biopsia tumoral.

  • Punción para aspiración con aguja fina: es una técnica poco agresiva que consiste en la aspiración de material del tumor mediante punción.
  • Biopsia por punción: es la obtención de muestra de tejido tumoral por punción, tanto sobre la piel como directa, con agujas diseñadas para ello. En las punciones realizadas sobre la piel, se utiliza anestesia local y, a menudo, TAC o ecografía para mejorar el rendimiento. No se utiliza en sarcomas .
  • Biopsia incisional: obtención de un gran fragmento de masa tumoral, a veces con tejido sano adyacente para que el patólogo pueda estudiar con comodidad las células sanas y enfermas y el cambio de unas a otras.
  • Biopsia excisional: se realiza extirpando todo el tumor. Aunque es la mejor técnica posible porque aporta al patólogo todo el material para su estudio, y elimina la lesión. Pero no está demostrado que exista menos riesgo de metástasis que con la incisional.
  • Laparatomía exploradora: justificada en las raras ocasiones en que hay problemas abdominales poco claros, para descartar una patología maligna. En algunos casos es mejor que la espera y valoración diferida, incluso cuando parece que es un cáncer extenso incurable en el abdomen.
  • Laparoscopia: se hace con anestesia local, mediante una endoscopia a trav?s de una mínima incisión en la zona baja del abdomen, e insuflando aire para que se facilite el acceso a las distintas zonas. Por medio del endoscopio se puede hacer una biopsia, pero siempre será menos segura y el control de una hemorragia será más difícil que con un abordaje quirúrgico amplio.

Cirugía paliativa

En muchas ocasiones, por desgracia, los pacientes llegan a la cirugía en estadios avanzados en los que la curación no es posible, por lo avanzado o extendido del tumor. En cualquier caso, la cirugía puede ofrecer distintas opciones con diferentes técnicas, con los siguientes objetivos:

  • Reducción de la masa tumoral, aun a sabiendas de que no pueda eliminarse toda, para posteriormente tratar el resto con radioterapia y/o quimioterapia.
  • Profilaxis de complicaciones del tumor: en algunos tumores sólidos del tubo digestivo, con posibilidades de complicación por obstrucción, perforación o hemorragia, existen técnicas de resección como mejor método paliativo.
  • Mejorar la calidad de vida del paciente, con la profilaxis de las complicaciones citadas o para paliar el dolor por compresión del tumor.

Cirugía de urgencia

El paciente oncológico puede presentar situaciones de urgencia, que puede estar o no en relación con su proceso tumoral. En éste último caso, por ejemplo con tumores en el tubo digestivo, en ocasiones llegan a la cirugía con complicaciones de hemorragia o compresión. Siempre que sea posible, deben tratarse con criterios oncológicos.

Otras veces pueden presentarse procesos agudos en pacientes con cáncer, como apendicitis o perforación visceral. En estos casos debe actuarse quirúrgicamente independientemente de su proceso previo, salvo si la situación del paciente es terminal .

Fuentes

  • Sociedad Americana contra el Cáncer. Consultada en junio 2001.
  • Enfermería medicoquirúrgica, 2ª edición. B.C. Long, W.J. Phipps. Ed. Interamericana McGraw Hill. Madrid, 1992.
  • El cáncer, proceso oncológico integral. José Alfonso Álvarez Rodríguez. Imprenta Moderna. León, 1998.
  • Manual de Oncología Clínica 5ª ed. Internation Union Against Cancer. Ed. Doyma, 1990.
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